Historia sábado, 11 de abril de 2026

Adiós, Palacio del Colesterol: 64 Años de Tradición se Despiden del Campín

El icónico mercado de comidas junto al estadio cerró sus puertas el 1 de febrero de 2026 tras más de seis décadas. Su terreno será parte del nuevo estadio.

El 1 de febrero de 2026, bajo una lluvia que parecía querer acompañar la despedida, el Palacio del Colesterol cerró sus puertas por última vez. Después de 64 años alimentando a generaciones de hinchas de Millonarios y Santa Fe, el emblemático mercado de comidas del costado norte de El Campín dejó de existir para dar paso a la construcción del nuevo estadio.

Una tradición bogotana

Para quienes no lo conocieron, el Palacio del Colesterol no era un restaurante. Era un ecosistema gastronómico: un conjunto de puestos de comida callejera donde la morcilla, la longaniza, la yuca asada y el caldo de costilla eran los protagonistas. Ir al Campín sin pasar por el Palacio era como ir a misa sin rezar.

Don Carlos, uno de los vendedores más antiguos, operó su puesto por casi 60 años. Su historia es la de decenas de familias bogotanas que hicieron del Palacio su sustento y su vida.

El último día

La jornada final fue multitudinaria. Miles de personas se acercaron para comer una última vez en el lugar, a pesar de que un aguacero suspendió el partido de fútbol que estaba programado ese sábado. No importó: la gente fue por la comida, por los recuerdos, por la despedida.

Las redes sociales se llenaron de fotos, anécdotas y nostalgia. “Mi papá me trajo aquí por primera vez en 1985”, escribió un usuario. “Mis hijos nunca van a conocer esto”, lamentó otro.

¿Qué pasa con los vendedores?

La Alcaldía y Sencia (la concesionaria del proyecto) aprobaron un plan de reubicación. Los vendedores autorizados podrán operar desde unidades móviles en los sectores norte y sur del estadio durante el periodo de construcción. A largo plazo, la tradición gastronómica será integrada al nuevo complejo como una zona de comidas formal dentro del estadio renovado.

El terreno del Palacio

El terreno que ocupaba el Palacio del Colesterol, en el costado norte del complejo, es precisamente donde comenzaron las obras de construcción del nuevo estadio el 4 de marzo de 2026. Lo que durante décadas fue el aroma de fritanga y el bullicio previo al partido, ahora es una zona de excavación y maquinaria pesada.

Más que comida

El Palacio del Colesterol era más que un lugar para comer. Era el ritual previo al partido, el punto de encuentro entre amigos, el lugar donde un hincha de Millonarios y uno de Santa Fe podían compartir mesa sin problemas. Era patrimonio intangible de Bogotá.

Su cierre marca el fin de una era y el inicio de otra. El nuevo estadio promete modernidad, capacidad y tecnología. Pero quienes lo vivieron saben que el sabor del Palacio del Colesterol no se reemplaza con un food court.